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domingo, 5 de enero de 2014

STOP VACUNAS TOXICAS

TIMEROSAL , la farmafia ataca de nuevo.



Usted probablemente haya visto a su enfermera insertar una jeringa a un frasco grande, extraer algún líquido, para luego dejar una cantidad substancial de vacuna en el contenedor original.
 
Si usted ha visto esto, al parecer, benigno procedimiento, usted sabe cómo los fabricantes de vacunas están ahorrando dinero a expensas de la salud pública.

Para poder almacenar grandes cantidades de vacunas a bajo costo, las compañías comenzaron ofreciendo “Unidades de multi-dosis”, mientras le agregaban preservantes para prevenir contaminación. De esa manera, los doctores pueden abrir y cerrar un contenedor de vacunas, invitando a gérmenes en la alguna vez estéril solución, y asegurándole al público que esos contaminantes eran rápidamente anulados por el preservante.

¿Les suena familiar?

Es la misma historia de la aventura amorosa de las corporaciones estadounidenses. A ellos les ahorra dinero, a costa de poner en riesgo su salud.
 
Pero como muchos preservantes tóxicos encontrados en los alimentos, un preservante de vacuna mata más que solamente bacterias y hongos; puede conducir a un daño extensivo neurológico en sus hijos, e incluso ha estado implicado en el autismo.
 
 
 

Thimerosal

Thimerosal es el preservante opcional para los fabricantes de vacunas.
 
Primero fue introducido por Eli Lilly y Compañía a finales de los años veinte y principio de los treinta, la compañía comenzó a venderlo como preservante en vacunas en los años cuarenta. thimerosal contiene el 49.6% de mercurio por peso, y es metabolizado o degradado a etilo de mercurio y tiosalicylate. El mercurio, o más precisamente el etilo de mercurio es el principal agente que mata a los contaminantes.

El Departamento de Defensa clasifica el mercurio como un material peligroso que puede causar muerte si es ingerido, inhalado o absorbido a través de la piel. Los estudios indican que el mercurio tiende a acumularse en el cerebro de los primates y otros animales, después de haber sido inyectados con vacunas.

El envenenamiento con mercurio ha sido vinculado a enfermedades cardiovasculares, autismo, convulsiones, retardo mental, hiperactividad, dislexia y muchas otras condiciones del sistema nervioso. Por eso es que la FDA (Food and Drug Administration ) rigurosamente limita la exposición a mercurio en alimentos y drogas. Algunas fuentes comunes de mercurio incluyen amalgamas de rellenos dentales, varias vacunas y cierto pescado contaminado por aguas de océanos contaminados.

La toxicidad del mercurio nunca fue cuestionada. La pregunta real es precisamente cuánto thimerosal enlazado con mercurio es tóxico, que cuales son las posibles consecuencias para nuestros niños en bajas dosis.

Eli Lilly y Co. Supuestamente contestaron esta pregunta para nosotros, allá por 1930. Concluyendo que el thimerosal era de “una muy baja tasa de toxicidad… para el humano,” la compañía contrató a sus propios médicos para ejecutar experimentos de thimerosal en el Hospital Citadino de Indianápolis en pacientes con meningitis, durante un severo brote en 1929. Esta evidencia de sesenta años era todavía citada en los folletos de la compañía, aun tan recientemente como en 1990.

Andrew Waters, quien está involucrado en una demanda en contra de Eli Lilly, afirma que los estudios más críticos sobre la toxicidad del thimerosal fueron suprimidos por la compañía hasta ahora.
 
 
 

Prohibido alrededor del mundo – más no en los Estados Unidos

Esto pueda explicar porqué thimerosal fue eliminado en muchos países hace 20 años.
 
En 1977, un estudio ruso encontró que adultos expuestos al ethylo de mercurio, la forma de mercurio en thimerosal, sufrían daño cerebral años después. Estudios sobre el envenenamiento por thimerosal también describen una necrosis tubular y lesiones en el sistema nervioso, incluyendo coma y muerte. Como resultado de estos hallazgos, Rusia prohibió el thimerosal en las vacunas para niños en 1980. Dinamarca, Austria, Japón, Gran Bretaña y todos los países escandinavos también han prohibido el preservante

Eli Lilly se pegó a sus hechos “científicos”, pero la verdad comenzó a deslizarse entre las grietas en 1999. Después de que el número de inmunizaciones aumentó de 12 a 15 por infante, el público finalmente se volvieron secretitos a los posibles peligros del thimerosal. Un estudio de 1999 reveló que algunos infantes, a causa de un factor genético o de desarrollo, carecen de la habilidad de eliminar el mercurio. Rastros de mercurio en estos infantes, cuando fueron acumuladas sobre varias vacunas, podrían presentar un severo riesgo de salud.

Algunas vacunas, tales como las vacunas contra la hepatitis B contenían tanto como 12.5 microgramos de mercurio por dosis. Esto es 100 veces más del que el límite superior estándar del EPA, de ser administrado a infantes.

Las vacunas de la hepatitis B no son las únicas inmunizaciones bajo sospecha.

Según Burton Goldberg en Medicina Alternativa, los científicos están encontrando vínculos cada vez más fuertes entre el thimerosal y el daño neurológico. Un reporte por el Dr. Vijendre Singh del Departamento de Farmacología en la Universidad de Michigan encontró una mayor incidencia de la vacuna contra los anticuerpos del sarampión, paperas y rubeola (MMR) en niños autistas.

El Centro Nacional de Informaciones sobre Vacunas en Viena, Virginia, ha observado una fuerte asociación entre la vacuna MMR y características autistas. Reportando similares hallazgos, el Grupo de Apoyo de Encefalitis en Inglaterra, afirma que los niños que se volvieron autistas después de la vacuna MMR comenzaron a mostrar síntomas autistas, tan temprano como 30 días después de la vacunación.
 
La vacuna del DPT (difteria, pertusis y tétano), suministrada a los dos, cuatro y seis meses han desencadenado también síntomas autísticos.

Cuando finalmente la FDA formalmente soltó esta información en 1999, la noticia llegó un poco tarde para algunos padres. El daño ya había sido hecho.
 
 
 

Lazos entre el Autismo y el Timerosal

El autismo afecta 500,000 a 1.5 millones de estadounidenses, y ha crecido a una proporción anual del 10 al 17% desde finales de los años ochenta.
 
California encontró un incremento de un 273% en autismo, entre 1987 y 1998. Maryland reportó un incremento del 513% en autismo entre 1993 y 1998, y varias docenas de otros estados reportaron hallazgos similares.
 
Algunos científicos dicen que el número estimado de casos de autismo se ha incrementado unas 15 veces, es decir un 1,500% desde 1991, cuando el número de vacunaciones en niños de duplicó. Mientras que uno de cada 2,500 niños fue diagnosticado con autismo antes de 1991, uno en 166 niños tienen ahora la enfermedad.

Este incremento es reportado en casos de autismo es paralelo al incremento en el número y frecuencia de vacunas conteniendo thimerosal, administradas a infantes. Hasta esta fecha, se les dan a los niños hasta unas 21 inmunizaciones en los primeros 15 meses de vida. Después de que un número de científicos y activistas preocupados notaron la correlación, se lanzó una investigación para llegar al corazón de asunto.

Evidencia estadísitica enlaza al thimerosal con desórdenes del sistema nervioso. En junio de 2000, oficiales federales y representantes de la industria fueron reunidos por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, para discutir la perturbadora evidencia.
 
Según Tom Verstraeten, un epidemiólogo que analizó la información en la base de datos del CCPE, el thimerosal apareció ser el responsable para el dramático incremento en autismo y otros desórdenes neurológicos. Verstraeten les dijo en la reunión, que un número de estudios previos indicaba un vínculo entre el thimerosal y los retrasos del habla, el desorden de déficit de atención, hiperactividad y autismo.

Verstraeten no ofreció una posible causa para esta correlación, pero sostuvo que la evidencia estadística vinculando las vacunas y los desórdenes neurológicos era fuerte. El Dr. Bill Weil, un consultor para la Academia Americana de Pediatría, y el Dr. Richard Johnston, un inmunólogo y pediatra de la Universidad de Colorado presentó preocupaciones similares al grupo. No obstante, sin dar una relación causal, el CCPE y representantes de la industria fueron rápidos en desacreditar la evidencia.

Consecuentemente, el CCPE le pagó al Instituto de Medicina (IM) para conducir otro estudio sobre thimerosal. Según Robert F. Kennedy Jr., este estudio fue fijado para “lavar y poner en blanco” previos hallazgos. En su reporte de 2001, el Comité de Revisión de Seguridad para las Inmunizaciones concluyó que el vínculo entre el thimerosal y desórdenes de desarrollo neurológico era biológicamente plausible, aunque la evidencia, ni lo comprobaba ni lo negaba. El Comité declaró que desfasando el thimerosal de las vacunas era una “medida prudente en apoyo a la meta de salud pública en reducir la exposición a mercurio en los infantes y niños lo más posible.”

Sin embargo, estos hallazgos no ofrecieron ningún imperativo. La información presentada en la reunión del año 2000 fue retenida de la publicación, y el vínculo entre el thimerosal y el auatismo permaneció “inconclusa”.

Pero, ¿que significa “inconclusa”? Bien, esto depende de con quien se habla.

Según el FDA (Administración de Alimentos y Drogas), estos hallazgos “inconclusos” niegan el riesgo de una relación causal entre el thimerosal y el autismo. Aun Tom Verstraeten, uno de los presentadores de evidencia epidemiológica en la reunión del CCPE, cambió bastante su son. En el año 2000, Verstraeten vigorosamente hacía campaña en contra del thimerosal, basado en su correlación “inconclusita”, pero después de que lo contrataran Glaxo-Smith-Kline, el doctor cambió su posición.

La misma evidencia del año 200, a los ojos de Verstraeten se volvió “neutral” en el 2003. Después de la crítica para su evidente aquí y allá, Verstaeten escribió una carta al editor de Pediatría en el 2004, respaldando las acciones del CCPE y sus propios métodos de investigación. Merck continua vendiendo vacunas con thimerosal.

Sin un imperativo para erradicar inmediatamente el thimerosal, los fabricantes de vacunas como Merck y Co., al parecer, se tomaron el tiempo para reducir los niveles de thimerosal en vacunas. Después de una gran protesta pública en 1999, Merck y Co. comenzaron una nueva línea de vacunas libres de preservantes, pero continuaron distribuyendo el remanente de vacunas preservadas con thimerosal hasta el 2001. Solamente después de una investigación del congreso en 2002, pararon de distribuir su reserva. El Republicano Dave Weldon, R.Fla., llamó a las acciones de la Marck “engañosas”.

Mientras que los funcionarios en el Centro para Control de Enfermedades afirmó que se carece de evidencia para apoyar los posibles riesgos del thimerosal, el Dr. Mark Geier, un genetista y vacunólogo en Maryland, junto con su hijo y socio investigador, David Geier, dice que el CCE optó por ignorar la ciencia. Según el Dr. Geier, más de 5,000 artículos han sido publicados, que cuestionan la seguridad del thimerosal en vacunas.

Los Geiers analizaron información y determinaron que mientras más thimerosal reciba un niño, mayor es su oportunidad de ser autista. El CCE dice que los Geiers usaron mal la información de la base de datos del CCE, que no estaba destinada a probar teorías. Sin ningún mecanismos causal vinculando al thimerosal y al autismo, el juego parece haberse convertido en uno de inclinar la información para que satisfacer las necesidades del gobierno y los intereses industriales.

Incluso Verstraeten admitió que estos hallazgos “inconclusos” ciertamente no eliminan la posibilidad de encontrar, en el futuro, un vínculo.
 
 
 

Acción de los Pueblos contra los Fabricantes de las Vacunas

Dada la penuria de organizaciones para la salud que ya eran sabedoras de los peligros del thimerosal, muchos padres siguieron sus instintos y tomaron acción legal en contra de los fabricantes de vacunas.
 
Más de 4,200 familias han comenzado demandas legales, afirmando que el thimerosal les causó lesiones a sus hijos.

Estos pleitos legales tienen dos metas:
  • Primero, para intentar buscar reparaciones para la pérdida del consorcio (básicamente significando que un niño autista crea cargas emocionales y sicológicas en su vida familiar)
  • Segundo, para asegurarse que estas compañías ejerciten más preocupación por la salud pública y menos por su propia línea de fondo.
Los pleitos legales son lentos para producir resultados.
 
La primera coerción de estos pleitos legales es el Acta de Vacunas de la Niñez Nacional de 1986. Esta acta estipula que las víctimas no pueden buscar compensación en las cortes sin antes llenar una demanda para recuperación en la Corte Federal de Vacunas.
 
El estatuto de limitaciones para esto es en el plazo de los tres años de,
“el primer síntoma o manifestación de ataque o de la agravación significativa de una lesión [relacionada a las vacunas]”.
En los casos de muchas víctimas de thimerosal el enlace entre el autismo y vacunas no apareció hasta unos seis años después de que la primera vacuna fue administrada.
 
Mientras que este estatuto ha detenido algunas demandas en contra de los fabricantes de vacunas, incluyendo tales grandes empresas como Aventis, GlaxoSmithKline, Merck y Johnson & Johnson, muchos jueces están ahora permitiendo demandas en contra de Eli Lilly, el fabricando del thimerosal. Mientras que el Acta de Vacunas escuda a los fabricantes de vacunas, un juez razonó que la legislación no protege la producción de thimerosal, porque es un “componente”.

La carga de pruebas en las cortes es también extremadamente problemática para la mayor parte de estas demandas. Dada la supuesta carencia de información científica, los abogados están presionados a probar el vínculo entre el thimerosal y el autismo. En lo que parece como un movimiento debajo de la mesa, el CCE vendió información a una compañía privada, asegurando que los abogados no podían tener acceso a ella, bajo la libertad del acta de Libertad de Información.

En los últimos cinco años, el congreso también ayudó a los fabricantes de vacunas, supuestamente por razones de “seguridad”.

En 2002, una misteriosa plataforma en la Homeland Security liberó a las compañías de drogas de la responsabilidad en pleitos legales con respecto al thimerosal. La llamó “Acta de Protección Eli Lilly”, por padres ultrajados y activistas, luego, el líder mayoritario, Dick Armey le dijo al noticiero CBS News que el había vetado la enmienda para ayudar a los fabricantes de vacunas a que no se les arruinara el negocio.

Armey afirmó que era cuestión de seguridad nacional.
“Necesitamos sus vacunas, por si el país es atacado con armas de gérmenes.”
Irónicamente, el terrorismo biológico extranjero nunca ha sido un gran problema para los ciudadanos estadounidenses, pero aquellos cuyas vidas (y las vidas de sus niños) han sido afectadas, si no arruinadas por los dañinos efectos del thimerosal, sin duda alguna dirían que estas vacunas, potencialmente dañinas son, de hecho un problema.
 
La plataforma de Armey fue repelida en 2003, pero esto no paró a los hacedores de leyes de continuar protegiendo a la industria de vacunas.

El líder mayoritario del Senado, Bill Frist no es un extraño al debate del thimerosal, habiendo recibido $883,000 en contribuciones de la industrias farmacéutica y $10,000 de Eli Lilly. La posición de Frist le permitió atentar ayudar a la industria desde el interior, según Kennedy. Los reportes de Kennedy que en cinco ocasiones, Frist trató de sellar los documentos gubernamentales relacionados con las vacunas, y escudó a Eli Lilly de citaciones.

Frist también introdujo una disposición en la cuenta 2005 del Senado, llamada el “Acta para Proteger América en la Guerra contra el Terror”, lo que asilaría con eficacia a la industria farmacéutica de la responsabilidad legal por envenenamiento con thimerosal.
 
Los fabricantes farmacéuticos, incluyendo Merck, GlaxoSmithKline, Aventis, Weyeth y Eli Lilly pueden básicamente ser inmunes para sus acciones, aunque cada vez más evidencia sugiere que altos oficiales de la compañía estaban conscientes de los posibles peligros y no hicieron nada para impedirlos.

Un memorándum secreto se filtró al periódico Los Angeles Times, que implica a un fabricante de vacunas, Merck & Co., por saber que el thimerosal podría plantear serias amenazas a los infantes.
 
Se alega que el Dr. Mauricio Hilleman, uno de los científicos más altos de Marck advirtió al presidente de Merck de una posible amenaza, ya en 1991.
 
El Dr. Hilleman le dijo a los ejecutivos que niños de seis meses de edad, recibiendo inmunizaciones en base regular, frecuentemente recibían dosis 87 veces más altas que las pautas para el máximo consumo de mercurio. Dados las hoy más prudentes estándares de mercurio, aquellas dosis de thimerosal serían 400 veces más que los niveles seguros.

El Dr. Hilleman recomendaba en el memorándum que fuera descontinuado el thimerosal. No solo los oficiales del gobierno e industria parecieran estar tratando de restarle importancia a los posibles daños del thimerosal; los medios de comunicación también están negando cubrir el tema. Recientemente, ABC estaba dudando si sacaba al aire entrevistas con Robert Kennedy Jr. Un crítico líder del thimerosal.

ABC ha sido acusada se suprimir las entrevistas por causa de sus lazos con la industria farmacéutica.
 
 
 

El Debate sobre el thimerosal Continúa

Junto con la enorme cantidad de controversia que rodea este tema, la súplica de cinco años para “más investigación” podría finalmente haber producido algunos resultados.
 
Burton Goldberg observa que un defecto en el proceso de mielinización (aislamiento de fibras nerviosas) podría explicar la propensión del mercurio para causar el autismo y daño neurológico. Esto también podría explicar el frecuente desarrollo de epilepsia en niños autistas mayores.

Los científicos están también trabajando en lazos biológicos que apoyan las fuertes correlaciones. Investigadores en la Universidad de Noreste, trabajando con científicos de la Universidad de Nebraska, Tufts y la Universidad de Johns Hopkins, pueden haber recientemente encontrado el mecanismo por el cual el thimerosal interfiere con la actividad cerebral. Si estos investigadores están en lo correcto, los fabricantes de vacunas poco podrán hacer para mantener escondidos los efectos dañinos del thimerosal.

El Profesor Richard Deth y colegas encontraron que la exposición al thimerosal potencialmente interrumpe el factor crecimiento, señalizando, causando efectos adversos en la transferencia de átomos de carbón. Estos átomos de carbón juegan un papel importante regulando la función normal del ADN y la expresión genética, y son críticos para el desarrollo neurológico apropiado.

Adicionalmente, los científicos recientemente obtuvieron más penetración en el mecanismo por el cual el thimerosal interfiere con el dependiente-folate, methilatio.
 
El mecanismo inhibe la biosíntesis de la forma activa de la vitamina B12 (methylcobalamin), una vitamina que está siendo ahora administrada a niños autistas.
   

Los Expertos Hablan sobre Mercurio, Vacunas y Thimerosal

Todas las vacunas de la niñez tienen ahora por lo menos una versión libre de mercurio, y yo impulso a padres a que pregunten por esas versiones, si es que deciden vacunar a sus niños.

Inyectar mercurio a niños, especialmente a infantes cuyos sistemas inmunes están todavía subdesarrollados (a los niños se les suministran vacunas contra la hepatitis B al nacer, antes de que su sistema inmune se haya desarrollado), puede ser un asalto al sistema inmunológico.
 
Lo que su Médico Podría no Decirle Acerca de Desórdenes Autoinmunes por Stephen B Edelson MD
página 65

En 1999, estudios comenzaron a emerger demostrando que las vacunas multi-dosis de frascos, tales como la MMR y la de hepatitis B contenían suficiente thimerosal como para exponer a los niños vacunados con ellas a 62.5 ug de mercurio por visita al pediatra. ¡Esto es cien veces la dosis considerada segura por las Pautas Federales de Protección del Medioambiente para los infantes!

Peor aún, algunos infantes recibirán dosis aun más altas; porque el thimerosal tiende a sedimentarse en el frasco. Si no se sacude bien antes de sacarse, la primera dosis contendrá bajas concentraciones de mercurio y la última dosis contendrá enormemente altas concentraciones.

Si su bebé es el desafortunado que recibe esta última dosis, puede resultar con serias lesiones cerebrales.
 

Secretos de Salud y Nutrición por Russell L Blaylock MD
página 166

Miles de familias dicen que pueden demostrar con videocintas y fotografías que sus niños eran normales antes de ser vacunados, reaccionaron mal a las vacunas y se volvieron autistas poco tiempo después.

El número de las vacunas suministradas antes de los dos años de edad ha incrementado a tres en 1940, cuando ocurrió el autismo en quizás un caso por cada 10,000 nacimientos, a 22 diferentes vacunas suministradas antes de los dos años en el año 2000.
 

Construyendo Bienestar Con DMG por Roger V Kendall PhD
página 104

Nosotros sabemos que ciertas formas de mercurio, tales como metilo de mercurio y fenilmercurio son altamente solubles en lípidos, lo cual hace al cerebro especialmente susceptible a la acumulación de mercurio. Estas formas de mercurio son encontradas en vacunas en forma del preservante thimerosal. Una vez en el cerebro, tiende a pegarse a las estructuras proteicas, especialmente a la membrana de la célula, donde puede interrumpir las funciones de la membrana.

Atándose a la membrana de la célula, el mercurio cambia la calidad de los fluidos de la membrana, haciéndola más tiesa y causando que la célula envejezca más rápido. El cerebro es único en que las neuronas dependen de estructuras especiales microscópicas en forma de tubos dentro de la célula, apropiadamente llamadas neurotúbulos, para su función. Estos neurotúbulos son fabricados por la célula de una sustancia llamada tubulin. Sabemos que el mercurio interactúa con el tubulin, causando que esta se deshaga.

Estudios en ratas han demostrado que dosis de mercurio correspondientes aquellas vistas en humanos pueden causar un 75% de incremento en la inhibición de la tubulina.
 

Secretos de Salud y Nutrición por Russell L Blaylock MD
página 53

En el caso del susceptible infante recién nacido o el niño pequeño, las múltiples exposiciones a las vacunas que contienen mercurio y múltiples antígenos son altamente sospechosas en causar múltiples lesiones de órganos (Bernard y otros 2000). El tracto digestivo, el hígado, el páncreas, los riñones, el sistema inmune y el cerebro son sitios principales de absorción de mercurio.

Los investigadores han claramente demostrado una enfermedad crónica inflamatoria del intestino debido al estrés de la vacuna contra el sarampión en un subconjunto de niños con autismo (Thompson y toros 2995; Wakefield y otros 1995, 1999, 2000, Kawashima y otros 2000; Pardi y otros 2000; Uhlmann y otros 2002).


Prevención y Tratamiento de Enfermedades por Fundación para Extensión de la Vida
página 153

Estudios en niños autistas frecuentemente han mostrado altos niveles de mercurio, con ninguna otra fuente que las vacunas como fuente de exposición. Estos niveles son iguales en adultos durante exposiciones industriales tóxicas. Algunas clínicas de autismo han encontrado dramáticas mejoras en el comportamiento e interacciones sociales en niños a quienes el mercurio fue quelatado.
 
Los resultados dependieron de cuan pronto fue quitado el mercurio siguiendo a la exposición, pero un daño permanente puede ser causado si el metal no es quelatado lo suficientemente temprano.

No obstante, aun en casos de daños severos, por una tremenda habilidad reparativa del cerebro infantil son posibles las mejoras. El problema de autismo involucra numerosos sistemas corporales, incluyendo el sistema gastrointestinal, inmune y nervioso; como resultado, vemos numerosas infecciones y efectos magnificados de desnutrición.
 
Intrépidos trabajadores en las sombras, que están fuera del establecimiento de los medios de comunicación, han trabajado muchos milagros con estos niños, usando el acercamiento científico multidisciplinario, que ha sido completamente ignorado por la ortodoxia.

Algunos niños han experimentado un regreso a la completa normalidad fisiológica.
 

Secretos de Nutrición y Salud
por Russell L Blaylock MD
página 166

La toxicidad del mercurio y el autismo causado por el mercurio se sospecha que es una de las causas del autismo en niños alrededor del mundo, según algunos científicos. Específicamente, la culpa es del thimerosal, un compuesto con base de mercurio, usado como un preservante en vacunas comúnmente administradas a bebés e infantes. Hay vacunas que son libres de thimerosal.

Si usted tiene un niño que estará recibiendo vacunaciones, pregunte y asegúrese que usen vacunas libres de thimerosal. El Kelp, con sus minerales esenciales (especialmente calcio y magnesio), ayuda a quitar depósitos de metal no deseados.
 

Prescripción para Bienestar dietético
por Phyllis A Balch
página 198

La vacuna contra la pertusis (DTP) podría causar 45,000 casos de autismo por año en los Estados Unidos, afectando a 15 casos de 10,000 vacunaciones; también causado por la vacuna contra el sarampión, paperas y rubeola (MMR) que causa debilitamiento mental, el daño gastrointestinal y una mortalidad incrementada, de 6 a 12 meses de inmunidad deteriorada; 9 de 10 casos eran infantes no amamantados; el comer productos lácteos causa parásitos en el autista (tome Vermex; contacte al Dr. Nelson en México para control de parásitos en niños con autismo).
 
Hay ahora más de 500,000 víctimas de autismo viviendo en los Estados Unidos en 1994. La vacunación contra la pertusis no se usa en Suecia, la cual tiene virtualmente 0 casos de autismo, así como Holanda.

Esta enfermedad mental aflige a personas ambiental y socialmente no-reactivas, de personalidad introvertida; con inhabilidad para hablar, rabietas violentas, insomnio, acciones tales como tirarse al otro lado de la carretera sin importar las calamitosas consecuencias a causa de daño cerebral acumulado, Deficiencias vitamínicas o leche y alergias aditivas.

Los desórdenes inmunes en el autismo incluyen deficiencia de la encima neutrophil Myeloperoxidase en las células blancas, a causa de iones hipcloritos insuficientes para matar las levaduras- deficiencia de la mutación del cromosoma 17 o biotinadase, ya sea genética o adquirida por envenenamiento con plomo, deficiencia de ácido fólico o b-12, infecciones o leucemias.
 

Manual anti-Envejecimiento
por Joseph B Marion
página 450

Múltiples vacunaciones, especialmente en recién nacidos, son una importante fuente de exposición al mercurio de la niñez, por el preservante thimerosal, que contiene mercurio. Más de dos vacunaciones son ahora recomendadas para niños antes de la edad de dos años.
 

Salud y Secretos de Nutrición por Russell L Blaylock MD
página 64

Además, hay alguna evidencia anecdótica que el autismo podría estar vinculado con la dieta. Un teoría es que, en muy raros casos, el sistema inmune de un niño pueda haber sido debilitado por la vacunación contra sarampión-paperas-rubeola (MMR), el cual es usualmente administrado antes de que un niño cumpla los dos años. Como resultado de este debilitamiento, la teoría es que el sistema digestivo de un niño no es capaz de digerir ciertas proteínas de los alimentos, conduciendo a un desarrollo anormal del cerebro.

Proponentes de esta teoría creen que poniendo al niño a una dieta que elimina ciertos alimentos, tales como el trigo y los productos lácteos, podría, en algunos casos revertir el curso de la enfermedad. Esta teoría permanece especulativa, sin embargo, y se necesita hacer más investigación para determinar su validez.
 
De hecho, un reporte en el 2001, publicado por un comité de un Instituto de Medicina, examinando estudios acerca de los efectos en la salud de la vacuna MMR en niños pequeños sugiere que no hay vínculo comprobado entre la vacuna y el autismo

El comité recomienda que no se hagan cambios en las práctica de inmunización que requieren que inmunicen a los niños durante su temprana infancia.
 

La Ventaja de Inmunidad
por Ellen Mazo y Keith Berndtson MD
página 292

En lugar de hacer un llamado para una inmediata prohibición de las vacunas que contienen thimerosal, ellos sugirieron que los padres continúen hacienda que vacunen a sus hijos con vacunas contaminadas con mercurio hasta que puedan estar disponibles los nuevos lotes de vacunas no contaminadas.
 
Aquí hay dos uniones de médicos que tendrían que ser golpeados sobre sus cabezas con una abrumadora cantidad de información sobre las vacunas contaminadas con mercurio que están dañando a niños mucho más que las enfermedades reales en contra de las que se supone que la vacuna los vaya a proteger, solo para que ellos sugieran que los padres continúen dañando a sus niños solamente para satisfacer su obsesión con las vacunas

¿Está usted sorprendido de descubrir que recientes investigaciones han encontrado que varios médicos, miembros de juntas de vacunas estaban, ya sea recibiendo concesiones de los fabricantes de vacunas o tenían acciones en dichas compañías? Ellos estaban dispuestos a sacrificar la salud de millones de niños solo para llenarse los bolsillos de dinero.

Estas personas deberían estar detrás de los barrotes, no sirviendo en juntas.
 

Secretos de Nutrición y Salud
por Russell L Blaylock MD
página 167

Las vacunas pueden inflingir 45,000 casos de autismo por año en los Estados Unidos, lo cual afecta a 15 víctimas de cada 10,000 nacimientos: hay ahora 500,000 de estas víctimas en los Estados Unidos.

En Suecia, donde no usan la vacuna contra la pertusis, virtualmente no hay autismo (igualmente en Holanda)
 

Manual Anti-Envejecimiento
por Joseph B Marion
página 600

Muchos síntomas de autismo son similares a aquellos de envenenamiento por mercurio. La disfunción inmune, perturbaciones visuales y más disfunción son vistas en ambos. Tratando a los niños autistas para quitar el mercurio y otros metales pesados ha mostrado una importante mejora en sus síntomas autistas.
 
La mayor parte de individuos autistas tienen un muy pobre desintoxicación del hígado, bajos niveles antioxidantes y bajos niveles de glutathione. Las vacunas son efectivas, pero la producción y uso de vacunas debería proceder más cautelosamente. Las vacunas que están siendo actualmente fabricadas todavía contienen sustancias dañinas como el mercurio.

El vínculo entre vacunas y autismo es mucho más fuerte de lo que la comunidad médica está dispuesta a admitir, y más investigación en esta área debería ser una prioridad urgente.
 

Construyendo Bienestar con DMG por Roger V Kendall PhD
página 105

Los estudios indican que el autismo podría ser el resultado de reacciones adversas a las vacunaciones en la niñez. El Dr. Alan Cohen, un medico ambiental de Connecticut observa que altos niveles de autismo y desorden de déficit de atención (ADD) no ocurrieron hasta el uso obligatorio de vacunaciones en la niñez, y sugiere que podría haber una conexión entre ciertas vacunas y el inicio de estas condiciones.
 

Enciclopedia Completa de Sanación Natural
por Gary Null PhD
página 46

Casi desde el inicio de los programas de vacunación, los fabricantes agregaron un preservante de mercurio llamado thimerosal a las vacunas. La práctica continuó hasta recientemente, y fue parada solamente debido a la fuerte protesta de millares de padres preocupados y numerosos expertos en el campo.
 
La Academia Americana de Pediatría y la Academia Estadounidense de Práctica de la Familia no le advirtió a los padres o pediatras que el mercurio era peligroso hasta que fueron forzados.

Que el mercurio era tóxico par alas células ha sido conocido ya por más de sesenta años, pero los fabricantes, aparentemente estaban más preocupados por demandas legales.
 

Secretos de Salud y Nutrición
por Russell L Blaylock MD
página 165

De hecho, un reporte de 2001, publicado por un comité de un Instituto de Medicina, examinando estudios acerca de los efectos a la salud de la vacuna MMR en niños pequeños sugiere que no hay un vínculo comprobado entre la vacuna y el autismo. El comité recomienda que no haya cambios en las prácticas de inmunización que requieran que los niños sean inmunizados durante su temprana infancia.

Otro desorden afectando el cerebro, la enfermedad del Alzheimer pudiera tener también una conexión inmune. Alzheimer es una enfermedad degenerativa que lentamente ataca las células nerviosas en el cerebro. Eventualmente resulta en la pérdida de toda memoria y funcionamientos mentales.
 
Los científicos están actualmente investigando el papel que juega el sistema inmune en producir una sobreabundancia del glutamato de aminoácido, un poderoso asesino de las células nerviosas.

Otra conexión inmune que están investigando es la idea que el Alzheimer pudiera ser detonado, en parte, por un virus.
 

La ventaja Inmune por Ellen Mazo y Keith Berndtson MD
página 292

En los pasados 10 años, el número de niños autistas se ha incrementado entre el 200 al 500 por ciento en cada estado en los Estados Unidos. Este agudo incremento en autismo, siguió a la introducción de la vacuna MMR en 1975. Al saludable nieto del Representante Dan Burton se le suministraron inyecciones para 9 enfermedades en un solo día.

Estas inyecciones fueron seguidas por autismo
 

Una Guía para Médicos sobre Productos de Salud Naturales que Funcionanpor James Howenstine MD
Página 267

“Probablemente el 20% de los niños estadounidenses, uno en cinco, sufre de una “discapacidad de desarrollo”, según Harris Coulter, Ph. D., Fundador y Director del Centro para Medicina Empírica en Washington, D.C.

“Esta es una figura que deja estupefacto, y que nos la hemos inflingido en nosotros mismos. Las ‘Discapacidades de Desarrollo’ casi siempre son generadas por la encefalitis.

Y la causa primaria de encefalitis en los Estados Unidos y otros países industrializados es el programa de vacunación. Para ser específicos, una gran proporción de los millones de niños y adultos estadounidenses que sufren de autismo, convulsiones, retraso mental, hiperactividad, dislexia y otras ramas de la entidad hidra-dirigida llamada ‘discapacidades de desarrollo’ le deben sus desórdenes a una de las vacunas contra enfermedades de la niñez.”
 

Medicina Alternativa
por Burton Goldberg
página 1101

Martin observó que la incrementada incidencia del síndrome de fatiga crónica, desorden de déficit de atención e hiperactividad, autismo y otras enfermedades vinculadas con la conducta “podría ser una consecuencia inadvertida de los virus contaminantes
 

SIDA y Ebola
por Leonard Horowitz PhD
página 493

Solo para perspectiva, di nos vamos hacia atrás en el tiempo, de 1971 hasta 1980, nosotros vemos que California, consistentemente agregaron de 100 a 200 nuevos casos al año, pero en el año 2002, California agregó 3,577 nuevos casos.
 
Desde 1980, el documentado comienzo de la epidemia autista en California, el número de nuevos casos se ha incrementado constantemente. Si analizamos esta estadística, significa que desde 1994 a 1995 California solo agregó un promedio de 2 niños autista por día en su sistema. In 2001, era una tasa de 8 nuevos niños autistas agregados por día; en 2002, esta cifra saltó a 10 niños por día.

Vacunas conteniendo mercurio siguen todavía en uso ahora, incluyendo el más recomendad horario de inmunización agregada a la niñez, dos inyecciones de vacuna contra la influenza para infantes, llevando el número total de vacunas hasta un 41 en California, que un niño recibirá antes de cumplir los dos años. Llevará dos años para comenzar a ver el efecto de la eliminación progresiva del preservante thimerosal de las vacunas de la niñez en esta epidemia de autismo.

Muchos síntomas de autismo son similares a aquellos del envenenamiento por mercurio. La disfunción inmune, disturbios visuales y disfunción motórica se ven en ambas. El tratamiento de niños autistas para retirarles el mercurio y otros metales pesados ha mostrado una importante mejora en sus síntomas autistas.

La mayoría de individuos autistas tienen una muy pobre desintoxicación del hígado, bajos niveles de antioxidantes y bajos niveles de glutathione.
 

Construyendo Bienestar con DMG por Roger V Kendall PhD
página 105

Desde los años noventa ha habido un incremento de diez veces, es decir, 1000 porcentaje de incremento en autismo, que ha sido vinculado por algunos investigadores al preservante orgánico mercurio, comúnmente encontrado en vacunas para bebés. Una incidencia grandemente incrementada de diabetes juvenil ha sido correlacionada a secuencias específicas de vacunación y al número de vacunas dadas.

En algunas comunidades aborígenes australianas, cada Segundo niño murió poco después de la vacunación.
 

La Manera Natural de Sanar por Walter Last
página 309

Las mejores estimaciones actuales son que el autismo ocurre en 40 de 67 niños por cada 10,000 nacimientos vivos. Esto significa que la prevalencia del autismo ha incrementado un 1,000 por ciento en la última década.

Según las últimas figures recientemente soltadas en enero de 2003 por el Departamento Californiano de Servicios de Desarrollo, California experimentó un 31 por ciento de aumento en el número de nuevos niños.

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